Como en la anterior entrega de enero, ahora os muestro reproducciones de impresos, que también nos dan una visión de Deusto. No son fotos de calles, de caseríos, etc., pero creo que tienen su interés para conocer un poco mejor al Deusto antiguo. Así pues, este año 2019, veremos imágenes de impresos con indudable información sobre Deusto. Señalar que había una fecha mal datada, era la los planos de las casas de la Cooperativa Talleres de Deusto (segunda imagen), y que como es lógico no eran de 1729 (ni las casas, ni los planos). Estas casas se construyeron el año 1926. Disculpas por el error.

AÑO 1958

Kaixo,  de nuevo estoy con vosotros y vosotras y hoy os presento estas cuatro fotos, imágenes en las que seguimos viendo al Deusto en el año 1958, hace exactamente sesenta años, que éste es el propósito de este año 2018.

AÑO 1958

Kaixo,  de nuevo estoy con vosotros y vosotras y hoy os presento estas cuatro fotos, imágenes en las que seguimos viendo al Deusto en el año 1958, hace exactamente sesenta años, que éste es el propósito de este año 2018.

AÑO 1950

 

Kaixo, hoy os presento cuatro fotos, imágenes en las que podemos ver cómo era Deusto en los años cincuenta, concretamente en el año 1958, hace exactamente sesenta años. Imágenes de los caseríos que todavía proliferaban por el suelo agrícola y rural que todavía era normal en Deusto.

AÑO 1967. FUNDACIÓN DE LA ASOCIACIÓN DE FAMILIAS DEUSTO

 

En este último trimestre del año 2017, os muestro varias fotos del año 1967, año en que se fundó la Asociación de Familias Deusto. Y sirva esto como complemento a la exposición que se hizo en la primavera. A diferencia de los años de las imágenes de la exposición, en que se abarcaba varios años, éstas son todas del año 1967.

Fundación de la Asociación de Familias Deusto

En esta remesa de imágenes que veis hoy, he recogido distintas fotos del año 1967, año en que se fundó la Asociación de Familias Deusto. Sirva esto como complemento a la exposición que se hizo en la primavera, y que con 59 láminas y unas 70 imágenes, se mostró al pueblo de Deusto como éramos en aquella época. A diferencia de los años de las imágenes de la exposición, en que se abarcaba varios años, éstas son todas del año 1967.

Así pues, en la primera imagen vemos a un grupo de “chavalitos” que el año 1966 habían empezado a reunirse en Batzaldi, en una excursión a Baltzola. Vemos a Beni del Río, Bingel Zubiarrain, José Ignacio Ortiz, Iñaki Zarraga, Txefe, Mertxe Santamaría, Juanjo Mendíbil y otros más.

En la segunda imagen vemos parte del campo y pistas del polideportivo de San Ignacio, que junto con las piscinas eran la delicia del verano.

En la otra foto vemos en las escalinatas de San Felicísimo a un grupo de asiduos en una excursión a La Rioja.

En estos años empezaba a tomar forma el movimiento asociativo en los distintos barrios de Bilbao, y esto se transformaba, por ejemplo, en el trabajo de los vecinos en las labores de la calle, en Auzolana, como esta cuadrilla descargando piedras en la calle Egileor de Arangoiti.

Así era la parte baja de Deusto, con los Astilleros, Campas de Kortadi, la Ría y la cervecera Los Tilos escondida entre los árboles.

Escudos de Deusto

Después de visto el edificio del Ayuntamiento de Deusto en varias imágenes y épocas distintas vemos en esta entrega las distintas representaciones que existían de él como símbolo de su situación en la vida social y política tanto de la Anteiglesia como de sus relaciones con otros municipios con Uribe-Kosta y Bilbao en el señorío de Bizkaia.

Como complemento recojo unas líneas sobre lo que se escribía sobre Deusto en el siglo XIX:

Anteiglesia de la merindad de Uribe, a un cuarto de legua de Bilbao. Confina por el N. con Erandio y Luja, por el E. con Sondica y Begoña y por el S. con el mismo Begoña y Abando, de quien la separa también por el O. el río Nervión. Reúne en las dos agrupaciones en que está dividida, llamadas Gollería (terreno de arriba) y Becerril (terreno de abajo), 1.899 almas y ocupa el asiento SBM en las Juntas Generales de Guernica.

Su población principal se extiende sobre el río y en el barrio de Olaveaga o de la Ribera. Este barrio está formado por una hilera de casas, con almacenes de efectos para los buques, tiendas de comestibles de telas y otros artículos, en las que habita un vecindario ocupado en preparar velas, estopa para jarcia, pipas para la aguada, remos y otros enseres para la marinería; en la carga y descarga de las mercaderías de las naves; en su transporte por medio de pinazas y de gabarras a Bilbao o a sus bordos, y en el arte de carpintería de ribera, de calafatería y de ferrería.

De su seno salen también excelentes contramaestres, pilotos, marineros y gente dispuesta a todas las faenas del mar. Fundado a lo largo del muelle, tiene por la forma, aseo de sus edificios y ocupación de sus habitantes, a los cuales se semeja más todavía, porque casi todos los vecinos hablan o entienden diferentes idiomas, a causa del continuo trato con las tripulaciones de los muchos buques extranjeros que constantemente hay fondeados a su frente. La población situada en la parte alta o en Goyerri, es puramente agricultora y habla el vascuence, y su carácter e instintos difieren completamente de los de la Ribera o Becoerri.

Al pie de la cordillera de Bérriz y casi en el centro del pueblo, se levanta su iglesia parroquial de la advocación de San Pedro, fundada en el siglo XIV por Don Ochoa de Echévarri y Doña Urraca de Zorroza, y ampliada y reedificada en el siglo XVI. Consta de una nave de 107 pies de longitud y 44 de latitud, con bóvedas, ocho altares, tres capillas, atrio a sus dos lados y torre; y en puntos separados había tres ermitas, una de San Bartolomé en el monte de Bérriz (que fue convento de religiosos ermitaños de San Agustín, desde el 14 de agosto del año de 1429 hasta el de 1515 en que se trasladaron a la proximidad de Bilbao), otra de San Silvestre en Luzárraga y la tercera de San Vicente en Ibarra, todas las que han desaparecido.

Ayuntamiento

Frontón actual

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Comienzo esta pequeña reseña como terminé la anterior de febrero de 2016. Diciendo que en la década de 1960, el Ayuntamiento de Bilbao, necesitando un terreno para ubicar la re­cién concedida Escuela de Idiomas, tuvo la idea de que el solar que resultaría demoliendo el viejo frontón era el idóneo. Para ello se trasladó el frontón a su actual emplazamiento, junto a la iglesia de San Pedro.

Por este motivo os presento ahora dos fotos del frontón en su último emplazamiento (donde hoy está la Escuela Oficial de Idiomas), y otras dos en el emplazamiento actual.

Y traigo aquí unas reflexiones que hizo sobre el frontón nuevo Txomin Altube (ya fallecido), en la “Revista de Deusto”, nº 4, diciembre de 1990, plenamente vigentes hoy en día.

 

1º  ¿Había que hacer un frontón en la Plaza de San Pedro?

Era una auténtica deuda. Tras la mutilación del fron­tón por la actualmente denominada Avenida Lehendakari Aguirre y posterior edifica­ción de la Escuela de Idiomas, desaparecía el único frontón municipal existente en Bilbao, que aunque nació por iniciativa privada, pasó pronto a manos del Ayuntamiento de Deusto. Era, por lo tanto, imprescindible sus­tituirlo por otro.

 ¿Se consultó con per­sonas conocedoras del tema “frontones” al rea­lizar el proyecto?

Yo tuve la suerte de ente­rarme del mismo, por la amis­tad que me unía con un Teniente Alcalde del primer Ayuntamiento de la democra­cia. La idea me pareció ge­nial y aprovechando tal opor­tunidad insistí en la necesi­dad de pedir asesoramiento a la Federación Vizcaína de Pelota Vasca, pues defiendo desde hace mucho tiempo la obligatoriedad que debería existir de contar con el visto bueno de tal organismo, para todo proyecto de frontón que se pretenda edificar con fon­dos públicos procedentes de Ayuntamientos, Diputación o Gobierno Vasco. De cumplirse esta norma se hubieran evitado muchas “chapuzas”, por ejemplo la del frontón del que ahora nos ocupamos. Los técnicos municipales hi­cieron lo más “bonito” que su­pieron.

 ¿Orientación del frontis?

No está mal. Resuelve el problema estético-arquitectó­nico y el del sol (éste no ciega al pelotari en ningún mo­mento del día).

 ¿Empotrado para que no desentone su volumen?

Si están bien solucionadas, como así parece, los proble­mas de desagües de aguas, la edificación tal cual está forma un conjunto armónico con los restantes elementos de la Plaza.

 ¿Medidas, remate de frontis, pared izquierda de piedra, carencia de vestuarios y duchas?

1.- Medidas.  Le falta un metro, ya que tiene 34 me­tros de largo. El frontón idóneo para los juegos de mano, pala corta y paleta con pelota de cuero, debe tener, de acuerdo con los Regla­mentos en vigor, entre 35 y 40 metros. No obstante, la medida más usual es la de 35 metros, como es el caso del Ogueta de Vitoria, del Anoeta de San Sebastián y del Labrit de Pamplona. El metro que le falta no es inconveniente grave y puede quedar tal cual. El ancho de la cancha es el correcto.

2.- Remate de frontis. Es similar al habitual de los frontones con frontis solamente, conocidos también por plazas libres y característicos de Ipa­rralde. Resulta totalmente in­adecuado para un frontón de pared izquierda. Es necesa­rio ponerle una chapa a 9’50 metros del suelo, para encua­drar debidamente el juego.

3.- Pared izquierda de pie­dra. Este concepto corres­ponde a los frontones abiertos del siglo pasado o de prin­cipios del actual Es un gasto inútil y perjudica al juego en sí. Es mejor una pared de cemento bien pulido, en la cual corre bien la pelota. ¡Claro que no es cosa de derribarla! Puede ser corregida si se pin­ta el frontón. Los técnicos no suelen querer pintar los ele­mentos de piedra de sillería, por darles pena cubrir un ma­terial tan noble, pero hay que tener en cuenta que el fron­tón debe ser funcional y para una perfecta visibilidad de la pelota tiene que existir un cla­ro contraste entre pelota y frontis, parte izquierda o re­bote.

4.- Carencia de vestuarios y duchas.  Es incomprensi­ble tal omisión. Es lo prime­ro que hay que hacer si se pretende la utilización del frontón.

6º  ¿Descubierto?

Rotundamente no. El de Deusto tiene que ser un fron­tón cubierto y cerrado. ¡Bien atendido por un personal adecuado!

7º  ¿Soluciones?

1.-Creación de un grupo pelotazale, regido por enamo­rados de nuestro Juego de Pelota Vasca, para la promo­ción de este sin igual depor­te, entre la juventud.

2.-Cubrirlo y cerrarlo, con un acabado exterior con el es­tilo de los clásicos edificios vascos. Con imaginación es posible lograr una calidad de fachadas que enriquezca el entorno, contando además con que al estar empotrado, no sobresale excesivamente, lo que representa una gran ventaja.

3.-Aprovechando los ba­jos de los graderíos, ahora macizos, instalar unos buenos vestuarios y duchas corres­pondientes, servicios, etc.

4.-Pintar las paredes (fron­tis, izquierda y rebote) de co­lor blanco o crema claro. La pelota de mano es tradicio­nalmente negra y las de pala corta y paleta se conservan mejor teñidas de negro que no blancas, pues para ello se­ría necesario cambiar repeti­das veces el cuero, lo que se hace siempre en el campo profesional pero no en el de aficionados, ya que resultaría excesivamente costoso. Hay que pensar que el man­tenimiento de un frontón, con una ocupación aceptable, representa la necesidad de pintar como mínimo una vez cada dos años y es lo mismo que sea blanco o de color ver­de oscuro. La iluminación es mejor y más económica cuan­do está pintado de color claro.

5.-Dotarle de iluminación eléctrica.

 

No es cosa de hacer aquí un estudio del frontón ideal en que puede convertirse el de Deusto. Lo que se preten­de con estos comentarios es que si se acomete la transfor­mación se consulte con personas vinculadas estrechamen­te al Juego de Pelota. Estas se encontrarán siempre entre los miembros de la Federa­ción Vizcaína. Así, entre téc­nicos de la construcción y co­nocedores del Juego de Pelo­ta, se conseguirá lo que Deus­to necesita. Y los deustuarra se verán entonces en la obli­gación de moverse y dar al frontón la gran actividad que una zona tan poblada pide y genera por sí sola.

Por último decir que el frontis de dicho fron­tón acaba en su parte más alta con un hermoso rema­te arquitectónico en el cual figura el año 1887 co­mo fecha de inauguración del viejo frontón que se en­contraba ubicado donde hoy se levanta la Escuela de Idiomas. Da lugar a interpretar que este frontón (el nuevo), fue edificado en 1887. Transcurridos cierto número de años, to­do el mundo estará con­vencido de ello. Por ello, en la par­te alta del frontis hay que gravar el año de inaugura­ción de este nuevo fron­tón, y el remate arquitec­tónico con el año 1887 hay que colocarlo fuera del frontis, a media altura so­bre la contracancha, como recuerdo del frontón desa­parecido, adornándolo con alguna leyenda.

Frontón antiguo de Deusto

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Era un 21 de abril del año 1887 cuando fue inaugurado el frontón antiguo de Deusto, que estaba situado donde hoy está la Escuela Oficial de Idiomas. Fue realizado en piedra caliza de Zu­maya en su frontis y pared izquierda y de Zornotza en la cancha, y de unas medidas que permitían su utilización para todas las especialidades. Medía 64 metros de longitud (16 cuadros) por 11 de anchura, con 7 metros de contracancha de arena, y tenía tendido y tres pisos, siendo capaz para 4.527 espectadores.

Con las fotos que acompaño este articulito, se aprecian estas medidas, así como los tres pisos del tendido. Un señor edificio en la Plaza San Pedro, y en el siglo XIX.

Tengo también recogido como datos históricos, que para su construcción se constituyó la Sociedad de Accionistas del Frontón, la cual lo vendió al Ayuntamiento de Deusto en 1904, permaneciendo a partir de entonces abierto para uso del pue­blo.

En 1895 se alargó en dos metros y se le dotó de rebote. Esta obra se realizó para poder com­petir con el frontón Euskalduna, que estaba recién abierto en Bilbao. Pero la lucha no fue posible, y los parti­dos en Deusto comenzaron a escasear.

El frontón se fue deteriorando, y a principios de siglo se hallaba casi derruido por la acción de los tiempos, siendo totalmente reforma­do en 1913, al tomarlo en arriendo la empresa Frontón Central de Madrid.

El paso de la nueva carretera de Bilbao a Las Arenas a través del puente de Deusto, lo que luego pasó a ser la Av. Lehendakari Agirre, mutiló el frontón en 1931, convirtiéndolo en un buen frontón de pelota a mano, tan solo con el frontis y un trozo de pared.

En la década de 1960, el Ayuntamiento de Bilbao, necesitando un terreno para ubicar la re­cién concedida Escuela de Idiomas, tuvo la idea de que el solar que resultaría demoliendo el viejo frontón era el idóneo. Para ello se trasladó el frontón a su actual emplazamiento, junto a la iglesia de San Pedro.

Avenida del Ejercito

(Libro “Bilbao desde sus Alcaldes, Vol. III), p. 133

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Asimismo, el Ayuntamiento emprende las negociaciones para llevar a cabo la construcción de la arteria viaria del futuro ensanche de Deusto, la avenida del Ejército, proyectada con un ancho de 25 ms., y un recorrido de casi 3 kms., que arranca de la salida del puente del Generalísimo Franco, atraviesa Deusto y termina en la curva de Elorrieta, empalmando con la carretera de la ría en dirección a Las Arenas (Getxo). El arranque de dicha avenida, desde el puente hasta la plaza San Pedro (Deusto), se encontraba ya en servicio desde 1931. Pero, al retomarse el proyecto, las dificultades económicas de la posguerra hacen desestimar la aplicación de contribuciones especiales para la realización de las obras. Se arbitra entonces una fórmula de colaboración entre el Ayuntamiento y los propietarios de los terrenos afectados que regula la distribución de los beneficios que se deriven de las obras con una reparcelación y distribución de los solares edificables resultantes como consecuencia de las mismas. El reparto de beneficios se efectuará en proporción al gasto realizado por la corporación municipal para la ejecución de las obras y al valor de los terrenos aportados por los respectivos propietarios. Tras las gestiones con los implicados, se llega a sucesivos acuerdos, aprobados entre diciembre de 1937 y enero de 1938. El Ayuntamiento correrá con el coste total de las obras de apertura, urbanización, saneamiento e instalación de aguas, indemnización de vuelos y perjuicios. Los propietarios aportarán la totalidad de los terrenos afectados por las obras. Una vez ejecutadas las obras y fijados los gastos, se procederá a un reparto de los solares resultantes en proporción al montante económico aportado por cada uno de los contratantes, adjudicándose al Ayuntamiento las manzanas destinadas a parques y jardines y quedando como propiedad municipal los terrenos viales. Por otra parte, utilizando como garantía las disponibilidades inmobiliarias que se obtendrían tras las obras, se gestiona con la Caja de Ahorros y Monte de Piedad Municipal un préstamo para cada tramo de las obras, que queda concertado en sesión de 9 de febrero de 1938. La avenida, en su totalidad, se vio materializada en 1945.

Dicha avenida, además de dirigir el ensanche de Deusto, servía de enlace con el proyectado túnel de Artxanda, contemplado como salida para conectar con el valle de Asúa, futura área de expansión de Bilbao. Asimismo, este túnel facilitaría la conexión con el aeropuerto de Sondika que, de esta manera, quedaría a tres kilómetros del centro bilbaíno. La Oficina Técnica Municipal se encarga del estudio de la perforación del mencionado túnel y de sus accesos al puente del Generalísimo y al valle vecino. Un primer informe técnico se presenta ya en enero de 1938, pero entonces su tramitación va a depender también de las anexiones de Sondika, Asúa y Loiu, que se encuentran plan­teadas. El proyecto no se ha hecho realidad hasta su inauguración en el año 2002.

 SAN  PEDRO  DE  DEUSTO

Visiones  retrospectivas

Fotografías propiedad del Archivo Fotográfico de Deusto Cedidas por Txema Luzuriaga

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(Revista “Vida Vasca”, Año 1927, p. 215)

Biblioteca de la Diputación Foral de Bizkaia

 

Agregado a Bilbao el municipio de San Pedro de Deusto, es razón que halle cabida dentro de las recordaciones de los lugares célebres y de los personajes de la villa.

San Pedro de Deusto representa en el grabado lo que era esta anteiglesia en el siglo XIX, cuya fisonomía peculiar no había variado mucho desde otras pasadas edades.

Constituía esta anteiglesia de Deusto o Deustoa un término de casas de labor o caseríos y de casas de campo.

Los propietarios de Bilbao acudían a la planicie para levantar sus villas y ornamentar sus jardines.

En el término de Deusto existían las viejas casas armeras, cuya data corresponde a los siglos medios. Casas de las que salieron banderizos y altos personajes. Allí estaban las torres de Luzarra. Madariaga, Tellaeche, Larragoiti, Basabe y las más modernas mansiones de los Goosens, los Jado, los Vedia, los Uhagón y otros linajes mareantes y aun extranjeros, que se acercaban al Nervión en esperanza de rendimientos comerciales.

 

La gesta heroica de los banderizos había dejado abierta la lucha entre la anteiglesia y la villa; y entonces era un sueño pensar que algún día pudiera agregarse a Bilbao.

En el siglo XVIII, según las actas del Ayuntamiento de Deusto, mejoró la villa, aumentando su población; y de principio de siglo son los permisos que se conceden a varios vecinos concejantes para levantar edificios en terrenos del común. (A don Juan de Zubiría en el año 1743).

La principal torre de Deusto era la torre de Madariaga, filial de la torre de Madariaga de Busturia.

Era la casa de Madariaga de Parientes Mayores y a ella pertenecen los caballeros de Santiago Juan Ignacio de Madariaga (1759) y Juan Antonio de Madariaga (1753) casado con Isabel de Arzueta. Fue este último Madariaga marqués de Casa Alta.

Es Deusto evocador de especiales recuerdos en el siglo XVIII, por haber albergado en su término a una celebridad de su época bien considerable: al ministro Pedro Antonio Goosens, que se hizo notorio en Francia y en España en cuestiones navales y hacendísticas, siendo llamado a los consejos áulicos por los reyes de ambas naciones a porfía.

Pedro Antonio Goosens, el ministro, murió en Deusto a edad avanzada.

Su casa, a orillas del Nervión, se puede visitar hoy día detrás de la Escuela de Náutica y del Colegio de San Antonio, del que forma parte.

San Pedro de Deusto, unido a la villa de Bilbao, es uno de los ensanches más interesantes para el desarrollo del comercio y de la industria. La valoración de los terrenos labrantíos se ha transformado en adoración urbana, y las vegas que ofrece el término a que aludimos, son promesas de nuevos días de esplendor ciudadano.

Por los mismos terrenos de las casas de Larragoiti, de Madariaga, de Luzarra, etc., se extienden ya las nuevas calles que planea la urbanística.

Las riberas del Nervión, aptas para astilleros y empresas complementarias, están ya adquiridas por ¿es y no por áreas o hectáreas, como en épocas anteriores; y las viñas del famoso chacolí de Deusto, que tanto estimaban los bilbaínos y que dieron lugar con su zumo sabroso nada menos que a cuestiones gravísimas, con motivo del biedo o prohibición de venta de chacolí y vino y a que se quemase el libro del licenciado Aguirre Zalduendo en la plaza pública de Bilbao, libro al que contestó el licenciado Borica; las viñas, decimos, irán desapareciendo para dar lugar a los rascacielos. Y en vez de banderizos y cosecheros honrados de honrado chacolí, quizá veamos gansters y escalatores esgrimiendo sus pistolas y dando modernidad detectivesca al viejo fundo de los infanzones de abarca, sí, pero también de lanza que cantó el patriarca Araquistain, el bueno, en sus Tradiciones Vasco-Cántabras.

LA HISTORIA Y LA ANTEIGLESIA DE DEUSTO

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En el mundo son pocos los pueblos que saben cuál es el día de su fin. De entre ellos, uno es Deusto. Desapareció el 1 de enero de 1925, y desde entonces está en el regazo de Bilbao, feliz pero melancólico.

¿Cómo era aquella república de Deusto? Poliédrica. Depende del punto de vista desde el que se nos mire. O según la época. Hubo un Deusto tradicional, cuya población estaba localizada en los más de un centenar de caseríos, bajo la sombra de la iglesia de San Pedro. En el siglo XVI eran pocos los caseríos que había, y estaban concentrados en los alrededores de las casas torres de los ‘jauntxos’. Doscientos años después, como las flores en primavera, empezaron a proliferar aquí y allí. Pero en el siglo XIX comenzaron a agotarse y en el siglo XX desaparecieron los caseríos. Para entonces, sólo quedaba la fama de los tomates, la tradición de beber txakolí encima de un árbol y poco más.

También había otro Deusto, el de la costa. Desde el siglo XVI hasta el XIX tuvo astilleros en sus riberas. Y muchos deustuarras cruzaron los océanos de todo el mundo como marineros, pilotos, capitanes o corsarios. Con el siglo XVIII nació un nuevo barrio, Olabeaga o la Ribera, en un terreno robado a las saladas aguas de la ría. En ellas los hombres de las tripulaciones de los barcos ―holandeses, irlandeses, ingleses, estadounidenses, portugueses, etc. ― se mezclaban en las pensiones y en los muelles de la ría. Era, en Bilbao, el puerto de los grandes barcos.

El capitalismo se tragó el Goierri y Olabeaga del Antiguo Régimen. En el último período del siglo XIX, Deusto se industrializó, por lo que todos los rincones se llenaron de fábricas. También podemos encontrar un Deusto mestizo. Al igual que hoy, ayer y antes de ayer también. En la Edad Media, muchos hombres se fueron hacia Castilla, Andalucía y también hacia las Américas. Pero aquí también llegaban extranjeros. Hay evidencias de irlandeses entre nosotros desde el siglo XVII, también gallegos, portugueses, franceses…

La industrialización trajo a mucha gente de los pueblos de Castilla, al igual que ahora la globalización nos acerca a los hijos y las hijas de otros continentes. Hubo más Deustos. Por ejemplo el Deusto de los oprimidos. Durante siglos, los caseríos ―la base principal de la economía― eran propiedad de los oligarcas, casi sin excepción. Mientras en Francia hacían la Revolución, en los puertos de Deusto, empezaron las primeras huelgas. Después fueron los obreros de las fábricas los que se sumaron a los paros en sus trabajos. También hubo un Deusto de las mujeres. En los caseríos, se encargaban de la labranza; en la Ribera, eran comerciantes; en Elexalde, taberneras; en las fiestas dantzaris; en la ría, se encargaban de remolcar los barcos desde las orillas, mediante cuerdas; en las matxinadas, ellas eran las agitadoras…

Deusto mantuvo firmemente su identidad. Hubo una viva resistencia contra la anexión de 1925. También ha defendido con tesón su lengua. Durante la mayor parte de su historia, el euskera fue su único idioma común. En el siglo XX el castellano se convirtió en la lengua predominante, pero aún en el momento más crítico, la lengua vasca no llegó a desaparecer. Hoy en día, el futuro viene en euskera.

Aquella República de Deusto desapareció, pero Deusto permanece. Vive después de muerto. El Deusto de hoy es el resultado de todos los Deustos pasados. Con estos mimbres construimos el Deusto del mañana.

Hektor Ortega